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* ¿Qué es la Nueva Energía?
* Terapia Integral
* Nueva Actitud, Nuevo Trabajo
* Territorio de Dolor
* ¿Cómo Lograrlo?
¿QUÉ ES LA NUEVA ENERGÍA?
Por Laura Foletto
Estamos viviendo una época única en la historia del Universo: estamos despertando. ¿A qué? A una nueva realidad, la del Espíritu. Hemos sobrevivido dormidos o semi-dormidos, sin registrar los múltiples dones presentes en nosotros. Nos hemos manejado con menos del 10% de nuestro potencial y, así, nos hemos creído víctimas silentes de un sistema que contribuye a desempoderarnos. Es hora de abrir los ojos a una verdad portentosa: somos Seres Espirituales transitando una experiencia Humana. Es hora de encender el Alma, reconociéndonos en nuestra Esencia. Es hora de unirnos concientemente a la Fuerza Creativa del Universo: el Amor. Somos Hijos de la Luz.
¿Cómo comenzó esta travesía? Si bien hubo muchos antecedentes, se coincide en tomar los años 60 como el inicio a través de la llamada Nueva Era. La Nueva Era es, según sus seguidores, el comienzo de una etapa que rompe con los paradigmas de una civilización belicosa, rígida, institucionalizada y racionalista, abriendo paso a una forma de ser y de pensar diferente, bajo el modelo acuariano (¿recuerdas la famosa “Conspiración de Acuario?”). Es el amanecer de la armonía y el entendimiento entre los hombres, basado en una sensibilidad que capta la energía divina manifestada en la conciencia expandida de la Nueva Humanidad. Es un proyecto que abarca la transformación del mundo contemporáneo tal y como lo conocemos ahora.
Muchos lo llaman también “La Ascensión”. Ascensión es la elevación de la frecuencia vibratoria de nuestros campos energéticos, hacia las octavas más elevadas de luz. Es la fusión con nuestra verdadera naturaleza. Ascender es reconocer nuestra matriz divina y recuperar la conciencia de quienes realmente somos, es nuestro camino de reencontrarnos con Dios, al mismo tiempo que traemos a Dios para manifestarse en nuestra personalidad. Y, con la manifestación de Luz en la Tierra, estamos realizando nuestro propósito divino en el planeta.
La Tierra está pasando actualmente por el proceso de ascensión planetaria, que es un progreso natural que ocurre a todos los planetas en un estado específico de su evolución cuando su base cambia de carbono a silicio. Así, la ascensión personal es la consecuencia de la ascensión planetaria. Y es exactamente esto que nosotros estamos vivenciando en los días de hoy.
La ascensión personal ocurre con la participación activa o no de nosotros. Pero, la conciencia de este proceso puede acelerarse de forma que más personas empiecen a despertarse, pasando a auxiliar al planeta en su transformación lo que hace que la misma pueda ocurrir sin grandes complicaciones (cataclismos, tragedias, desastres naturales, etc.). Esto obviamente se traduce también en menos dramas personales al dejar de vibrar con los paradigmas de la Vieja Energía (lucha, esfuerzo, sufrimiento para evolucionar, estrés, emocionalidad desbordada, etc.) para conectarse con la gracia y la fluidez de la Nueva Energía.
¿Cómo se manifiesta esto en nuestra vida cotidiana?
Existen una serie de señales. Enumeraré algunas:
- Físicas: cansancio que no se alivia con el sueño, dolores en músculos y articulaciones, ciclos de sueño interrumpido (algo común es despertarse a las 3 de la mañana o muy frecuentemente), aumento o aparición de alergias estacionales (rinitis a repetición, estornudos), incremento de la sensibilidad a los alimentos (necesidad de una nutrición más sana), disturbios digestivos y desórdenes de la eliminación, recurrencia de viejas enfermedades o síntomas que parecían resueltos, zumbidos en los oídos, problemas hormonales (calores y sudores), linfáticos o inmunológicos y otros. Muchas veces, los estudios médicos no muestran nada anormal o son síntomas que aparecen y desaparecen solos o que son provocados por un gran estrés psicológico.
- Mentales: invertir palabras o confundirlas en el habla o la escritura, dificultad para concentrarse (sobre todo en libros espirituales), confusión al tomar decisiones que antes eran fáciles, ansiedad elevada acerca del futuro, hacerse ilusiones sobre cambios sin crear cambios, depresión, estrés.
- Emocionales: tristeza por el estado de la condición humana y desesperanza por crear un cambio real en el mundo, sentirse estancado en una rutina y no saber cómo cambiar su realidad, desesperación por repetir lo que parecen ser los mismos patrones, miedo de quizás estar “perdiéndose” de algo crítico, adormecimiento acompañado por comportamientos que distraen, sensación de una inmensa liberación o terminación de vínculos o etapas, sentimiento de insuficiencia en las relaciones significativas, enfado por la apatía propia y general.
- Sociales: interrupciones en el trabajo (pérdidas, cambios, indecisiones), sensación de estar en la carrera equivocada, sentimiento de que no se está contribuyendo verdaderamente al mundo, incrementado estrés y presión financiera, dificultad para comunicar claramente las ideas a los demás, enojo con los amigos que han sido esporádicos, poco confiables o ausentes, necesidad de moverse a otra parte del país o del mundo, deseo de largar todo e irse.
- Espirituales: dificultad para contactar a los guías, retos para aquietar la mente para la meditación, falta de compromiso con la práctica espiritual, “olvidarse” de rezar, no tener las mismas “visiones” de antes, desilusión sobre el camino espiritual, sentirse distanciado de su grupo de referencia, anhelo o nostalgia por “ir a casa”.
Quizás, te preguntes ¿por qué esto se manifiesta en formas difíciles y dolorosas? Muchos creen que “ser espiritual” o “ascender” significa perfección y ausencia de conflicto. En realidad, la frecuencia de la Ascensión llega a través de una prueba o salto de fe, en donde uno duda de la misma existencia de lo Divino por algún tiempo, pasando la oscura noche del alma, para salir a un lugar mucho más profundo que la fe. Esta emergencia espiritual es una gnosis. Gnosis significa “conocer la Chispa Divina interna por la experiencia directa”.
Entonces, también hay señales del despertar:
- Físicas: verse más joven, sentirse más vital, conciencia de que sale calor de manos y pies, elevados sentidos del oído, olfato y gusto, volverse más conciente de cómo el cuerpo se mueve y activar gracia y fluidez a través de la postura y la respiración, poner atención a los lugares de dolor/síntomas/enfermedades del cuerpo para aprender su significado y oportunidades de crecimiento, buscar profesionales holísticos que ayuden en la responsabilidad de las propias creaciones, incrementada habilidad para acceder a la paz interna.
- Mentales: desconectarse del “sonido blanco” y la información negativa (TV, radio, chismes), más intuición, habilidad para aprender nuevos conceptos o idiomas, anotarse en una clase de enseñanza “superior”, buscar conectarse a través de los ojos y el corazón, vivir en el aquí y ahora, gnosis incrementada (sé porque lo estoy experimentando).
- Emocionales: felicidad al experimentar cosas simples como la puesta del sol o una sonrisa, habilidad reaparecida de permitir que las lágrimas fluyan, aumento del sentido del humor y de reírse del ego, más empatía y conexión con las personas, ganas de mostrar las emociones en lugar de esconder el verdadero yo, darse permiso para seguir los deseos del corazón (“yo soy” y “yo puedo” se vuelven las palabras claves), soltar la necesidad de controlar todo.
- Sociales: buscar nuevos amigos o grupos que estén interesados en la vida integrada (equilibrio cuerpo-mente-espíritu), conocer nuevas personas “casualmente” y saber que esto es Dirección Divina, ir a nuevos lugares y salir de la zona de comodidad, ofrecer de corazón ayuda a los otros sabiendo que se está ayudando a uno mismo, saber que todos somos espejos de todos.
- Espirituales: ver lo Divino en lo mundano, experimentar verdadera rendición a la Voluntad Divina sin sentirse víctima de las propias elecciones, co-crear con Dios, amarse como se es sin la necesidad de calificar, pedir y recibir confirmación de los guías, sentir a Dios dentro del cuerpo, dejar ir las expectativas de cómo se cree que las cosas “deberían ser” y aceptarlas como son, ser guiado por la intuición espiritual en lugar de limitarse por el miedo, ver la belleza y la abundancia en todo y en todos, ser capaz de trascender las percepciones limitadas de la encarnación y ver la experiencia de vida en la realidad del alma, saber que se está en el hogar ahora.
La Ascensión, vivir en la Nueva Energía se trata de conciencia. Conciencia de que estamos aquí para amar, no para sufrir o “compensar” por errores o fechorías pasadas. Hemos elegido estar aquí para perdonarnos, perdonar y amar. Conciencia de que todo tiene significado en nuestras vidas. Esto implica un flujo continuo de “darse cuenta”, experimentando el presente plenamente. Conciencia de que somos un Ser de Conciencia Estelar que estamos aquí para aprender sobre libre albedrío, la elección y la activación de nuestro Verdadero Yo en esta dimensión. Conciencia de que estamos conectados a todo, de que Todos Somos Uno y que, cuando amamos a otro, nos estamos amando, cuando lastimamos a otro nos estamos lastimando. Conciencia de que las energías están acelerándose y alineándose con la Conciencia Divina. Nosotros elegimos armonía o disonancia. La disonancia ocurre cuando nos olvidamos de Quiénes Somos, cuando caemos en la primera lista de señales.
¿A qué estamos despertando? A nuestra completa y plena conciencia estelar. ¿A qué estamos amando? A nosotros mismos y a nuestra alma, que es lo mismo que amar Todo. ¿Qué estamos perdonando? Todas y cada una de las experiencias que alguna vez hemos tenido y que estaban basadas en la ausencia de Amor. ¿Qué estamos sanando? Todas y cada una de las partes de nuestro Ser Sagrado que están desconectadas (o disonantes) de la Única Fuente de Luz y Amor en la que fuimos creados. Cada momento es un momento para el cambio, para el despertar.
¿Qué podemos hacer para acompañar los cambios más armónicamente?
- Adoptemos una actitud flexible: no juzgar ni rechazar lo nuevo, sentir y no pensar.
- Reduzcamos al mínimo posible el contacto con información negativa y concienticemos el poder de la palabra: no se trata de escapar de la realidad sino de crear una realidad verdadera, fruto de nuestro Poder Creador. Atraemos lo que somos. Evitemos las conversaciones cargadas de negatividad y los NO (no puedo, no quiero, no soy, no tengo).
- Redefinamos quiénes somos y qué hacemos: la crisis de la desocupación mundial es un indicador de los cambios económicos y sociales que se avecinan. Debemos trascender el título o actividad laboral que hayamos elegido y mirar nuestros dones y habilidades. Eso que nos dé placer y alegría realizar, eso que nos es fácil y donde se manifiesta nuestra creatividad y sello personal es lo que estamos llamados a hacer.
- Acompañemos los ciclos de la espiral evolutiva: la transformación tiene un comportamiento cíclico: lo ascendente toma impulso retrocediendo. Por lo tanto, si sentimos que hemos perdido el rumbo, tomémoslo con calma y sepamos que estamos viviendo el envión para el próximo nivel.
- Dejemos aflorar nuestro Niño Interior para traer creatividad a nuestra vida: la imaginación, la libertad para crear, la intuición, el entusiasmo, las emociones son patrimonio del Niño Interno. Sanarlo, contenerlo, nutrirlo, amarlo es prioritario para que nos ayude a encontrar nuestro verdadero camino.
- Démosle cabida a nuevos vínculos y aceptemos la culminación de algunas relaciones afectivas: algunas crecerán o cobrarán nuevas perspectivas, otras demandarán distanciamiento y otras, más amorosas y saludables, comenzarán.
- Sepamos que cada ilusión, cada mentira, cada decepción y cada engaño será revelado, independientemente de las consecuencias que esto traiga como resultado: a cada alma le ha sido dada la oportunidad de avanzar hacia el reconocimiento, de mirar lo que el juego de la vida le ha presentado y de abrazar cada experiencia para su plenitud y completud. Negarnos sólo incrementa el juego del sufrimiento y la dualidad. No hay lugar donde esconderse y no hay nada que pueda permanecer mucho tiempo escondido.
- Reconozcamos el miedo para transformarlo e integrarlo por medio de la Luz y el Amor: Amor y Miedo representan los dos aspectos de la dualidad en la Tierra. La Luz nos revela que el Amor es lo único que existe; por eso a medida que el aumento de la Luz se hace presente, el ego se defiende con su única herramienta: el miedo (con sus múltiples facetas: enojo, ira, conductas abusivas, envidia, odio, etc.). Aprendamos a transmutar el miedo en amor.
- Elijamos aplicar el Principio de Luz y Amor a las relaciones personales, a la formación de empresas y organizaciones: el Amor es la esencia de la solidaridad, de la compasión, del respeto por el otro, de la conciencia comunitaria, del cuidado del medio ambiente, del trabajo saludable. Ya no será posible construir ningún sistema social ni económico basados en el abuso y la violencia.
- Conectémonos con nuestro corazón y atendamos a la intuición a la hora de elegir un nuevo lugar para vivir: si no estamos en un espacio que mantenga alta nuestra energía o si sentimos que ya no pertenecemos a determinada zona geográfica, hagamos caso y dejémonos llevar.
- Alimentemos nuestro espíritu a través del contacto con nuestro planeta y con todos los seres vivos: la Tierra y la Naturaleza son nuestro sustento, soporte y el medio para conectarnos con nuestra verdadera esencia. Alinearnos con lo ciclos de la naturaleza nos devuelve la armonía perdida y reestablecen un ritmo saludable. Podemos contemplar, relajarnos, respirar, caminar, lo que sea que nos ayude.
- Confiemos en la Bondad y el Amor Incondicional de nuestros Guías y de los Seres de Luz del Universo que nos acompañan en este maravilloso período: todos los que nos autoelegimos para transitar esta etapa de Ascensión fuimos acompañados y respaldados en esa decisión con mucho amor y júbilo por Seres de Luz de dimensiones elevadas. Por eso, nadie está solo, nadie es olvidado, nadie está perdido. Recordemos conectarnos y solicitar ayuda y encontraremos el camino hacia la Luz.
En este nuevo paradigma:
- Vinimos a la Tierra a manifestar cosas nuevas y maravillosas en el nombre del Creador. Estamos cumpliendo nuestra misión cuando creamos y reclamamos todo el amor, la belleza, la generosidad y la abundancia que el mundo tiene para ofrecernos. Nuestra misión es amar, crear, disfrutar y compartir.
- Podemos afirmar, visualizar, soñar y desear todo lo que deseemos, pero, si no creemos que somos dignos de la prosperidad y la abundancia, no nos llegará el suministro interminable de opulencia. Estaremos poniendo una barrera entre nosotros y el regalo de la Creación, a través de las formas de pensamiento negativas que hemos construido a nuestro alrededor.
- No es necesario, y tampoco efectivo, rezar, rogar o pedir por la abundancia. Ya es nuestra para que la tomemos. Como una faceta del Creador, no hay nada fuera de nosotros, ninguna fuerza externa que satisfaga nuestros deseos. Está dentro de nosotros reclamarla. El Creador no va a interceder o interferir ni va a darnos nada. Recordemos que se nos dijo que saliéramos y creáramos en el nombre del Señor. Por lo tanto, somos los co-creadores de cualquier cosa que hayamos experimentado y que vayamos a experimentar. Entonces, ¿por qué no comenzar a crear amor, júbilo, paz y abundancia en nuestras vidas?
- Recordemos: Sanemos y dejemos ir el pasado. Visualicemos y establezcamos metas para el futuro. Tomemos la acción necesaria para traer nuestra visión a gusto. Vivamos en el momento presente, ya que es el único tiempo en el que podemos penetrar dentro de la Energía Cósmica de Fuerza de Vida, desde donde son creadas todas las cosas.
- Las características de la dualidad liberada son: escuchar el lenguaje de nuestra alma, la que habla a través de nuestros sentimientos; actuar basados en este lenguaje y crear los cambios que nuestra alma desea realizar; valorar el tiempo en que estamos solos, ya que sólo en silencio podemos oír los susurros del alma; cuestionar la autoridad de los modelos de pensamiento o reglas de comportamiento que bloqueen la libre expresión de nuestra verdadera inspiración y aspiración.
- No existe nada ni nadie que pueda quitarnos o reducir el amor que tiene el Creador por nosotros. Somos una faceta divina de Amor del Corazón del Creador y, como tal, nuestro derecho divino de nacimiento está asegurado. Todo lo que tenemos que hacer es reclamarlo.
- El amor llega de muchas formas. Sólo nosotros podemos decidir cómo vamos a expresar el precioso regalo del Amor. Sintámoslo, experimentémoslo al máximo por nosotros mismos y repartámoslo.
- Podemos ser o tener o convertirnos en cualquier cosa que podemos visualizar.
He tratado de hacer un resumen de la enorme cantidad de canalizaciones acerca de
la Nueva Energía. Espero haber podido plasmar una nueva visión para tu vida y haberte dado las herramientas para lograrlo. La más grande es que te reconozcas una Chispa Divina del Corazón de Dios y, como tal, con derecho para co-crear lo que anhelas. Aquí estoy para acompañarte en este hermoso proceso de Ascensión.
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TERAPIA INTEGRAL
Por Laura Foletto
La increíble capacidad de autocuración de nuestro cuerpo
está recién siendo descubierta por los científicos en su vasta dimensión. Este
conocimiento es a veces transmitido a regañadientes al público, pues implica el
hecho de que el cuerpo no opera desde un parámetro solamente físico, sino que
las emociones y la mente están tan asociados a su funcionamiento que es
imposible separarlos.
Esta asociación "mente-cuerpo" es el terreno de
exploración de las terapias llamadas corporales desde hace años. Existen muchas
técnicas que pueden incluirse bajo este rótulo. ¿Qué buscan? Que te
reencuentres con la sabiduría innata de tu cuerpo; que escuches sus mensajes,
que te hablan de conflictos reprimidos y de maravillosas vivencias a la espera
de ser conocidas; que lo liberes de corazas y tensiones a que lo sometes para
dejarlo expresarse en la gracia natural que todos poseemos cuando lo sentido,
lo pensado y lo actuado se unen desde el corazón.
¿Cuántas terapias corporales existen? Decenas, antiguas y
modernas. Probablemente, las más tradicionales sean las que trabajan con la
energía, un concepto fundamental en este campo. Ésta circula por el cuerpo por
canales o meridianos, que están relacionados con distintas funciones físicas,
emocionales y mentales. Existen varias formas de actuar sobre estos meridianos:
acupuntura, shiatzu, Do In, digitopuntura, reflexología, etc.
Las tradiciones orientales llevan el concepto de energía
más allá de lo físico implicando la movilización de varios cuerpos sutiles, de
diferentes densidades, con siete puntos primarios: los chacras. La conciencia y
alineación de estos cuerpos su armonía con lo divino es la base de varias
escuelas, como el yoga, la meditación, el t ai chi, el reiki, el healing,
etc.,para nombrar exponentes de diferentes culturas.
En Occidente, se pueden encontrar técnicas como el método
Mezieres, que hace hincapié en elongar la musculatura posterior, evitar la
rotación interna de los miembros inferiores y el bloqueo diafragmático. Una
seguidora de este trabajo es Therese Bertherat con la Antigimnasia.
La Eutonía, de Gerda Alexander, busca la adaptabilidad del
tono muscular a los cambiantes estímulos tanto interiores como exteriores, en
lugar de la fijación a uno al que estamos sometidos sin darnos cuenta. Es un
método muy sutil de exploración conciente, en las antípodas de los que recurren
a la manipulación del sistema muscular y conectivo u osteo-neuronales, como el
Rolfing, la Osteopatía o la Quiropraxia, en los cuales el terapeuta realiza
masajes o alineaciones específicas.
Y ya que menciono los masajes, estos también tienen una
larga tradición. Diversas escuelas se han influenciado mutuamente, dando lugar
a un enriquecimiento en su aplicación y sus efectos, que los han convertido no
sólo en placenteros y relajantes, sino también en terapéuticos.
Otros caminos "biomecánicos" son la Técnica Alexander, que
prioriza el área de control primario, esto es, la relación entre cabeza y
columna y el Método Feldenkrais, que busca reprogramar el sistema nervioso,
haciendo que cada movimiento sea más eficiente y económico, mediante
manipulaciones suaves o por ejercicios simples, que persiguen ampliar los
límites a los que nos circunscribimos.
En el terreno de la relación mente-cuerpo ha influido
largamente la labor del Dr. Wilhelm Reich, un médico psiquiatra contemporáneo
de Sigmund Freud. Reich descubrió que las experiencias emocionales de las
personas han cortado la fluidez , constituyendo bloqueos musculares (corazas de
carácter). La tarea de la terapia es concientizarlas, a fin de que emerjan los
contenidos mentales y emocionales subyacentes y solucionar conjuntamente la
disolución de la coraza física y el componente psicológico que lo ocasionó.
Restituir el libre flujo de energía significa recobrar el estado original de
bienestar y unión con el Universo que nos es natural. Pareciera que Oriente y
Occidente se vuelven a unir...
Uno de sus discípulos, Alexander Lowen, es el creador de
la Bioenergética, una terapia que aúna la liberación física de los bloqueos
mediante respiración, ejercicios, masajes y expresión emocional y el enfoque
psicoanalítico en su resolución. Otros terapeutas han seguido los postulados de
Reich, enriqueciéndolos con propuestas espirituales, como John Pierrakos (Core
Therapy), David Boadella (Biosíntesis), Roberto Assagioli (Psicosíntesis).
La Gestalt, creación de Fritz Perls, si bien no es
estrictamente una terapia corporal, se apoya en la experiencia directa del aquí
y ahora, en el darse cuenta de lo que sucede en cada instante, y se ayuda de
las reacciones corporales para ello.
A esta altura, ya debes estar desintegrándote con tanta
diversidad de técnicas. Es hora de integrar, entonces. Existen terapias que
justamente proponen la concientización de la unidad que realmente somos de
cuerpo-mente-espíritu. Y no sólo del paciente, sino también del terapeuta. Este
debe trabajar continuamente en su propia alineación, a fin de crear el espacio
necesario para que el proceso de sanación ocurra.
Se trata de establecer una comunicación fluida de Ser
Interior a Ser Interior, en la que ambos se enriquezcan mutuamente. Que no se
lleve por reglas fijas de tecnicismos, sino por la escucha intuitiva y abierta
de las necesidades profundas del paciente, para poder así abrir canales que le
faciliten el acceso a su propia fuente interna de sabiduría y bienestar. Para
ello, el terapeuta utiliza algunos de los métodos citados, sin atarse a ellos
en forma dogmática, ya que la flexibilidad en la respuesta es su don. Cada
persona es diferente y atraviesa distintas etapas, en las que será necesario a
veces abordajes físicos (sean suaves o movilizadores), exteriorizaciones
emocionales, reflexión, energía, conexiones espirituales o quizás bailar o
dibujar, todo sin olvidar jamás que somos una unidad, manifestada en un cuerpo
físico.
Muchas veces se escucha "Quiero cambiar". ¿Qué cambia,
quién? Primero, es necesario aceptar lo que eres y luego amar lo que eres.
Adriana Schnake dice: "lo que somos es siempre mejor que la fantasía de lo que
queremos ser". YA eres perfecto. YA tienes lo que deseas para hacer lo que
anhelas. YA eres suficiente tal cual eres (como dice Richard Moss). La tarea
consiste en despejar los velos que lo cubren, en iluminar las sombras, a fin de
que la Luz emerja de allí donde siempre está, para seguir co-creando con el
Universo. Cuerpo-Mente-Espíritu / Materia-Luz-Poder juntos.
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NUEVA ACTITUD, NUEVO TRABAJO
Por Laura Foletto
Un día de trabajo cualquiera: horarios pautados, corridas,
controles, las rutinas de siempre mezcladas con desafíos que crean ansiedad,
algunos momentos creativos y novedosos en medio de las tareas habituales, ya
conocidas y repetidas. Poco a poco, el estrés se comienza a instalar.
¿Cómo emprender el trabajo incorporando una nueva actitud
que ayude a disfrutarlo? ¿Disfrutar? A veces, esas palabras parecen antónimos.
¿Se pueden mixturar trabajo y disfrute? Reflexionemos...
Vivimos en una constante dualidad: blanco/negro,
bueno/malo, pobre/rico, alto/bajo, dependiente/independiente y todos los
etcéteras que se te ocurran. Si bien generalmente no pensamos en estos
términos, la verdad es que pasamos de un extremo al otro. O huimos de uno e
idealizamos el otro, con lo que no encontramos el equilibrio necesario.
Dejamos para los fines de semana, las festividades y las
vacaciones los momentos de placer y alegría (¡cuando podemos!) y el trabajo
termina siendo el lugar de la lucha, la rutina, las obligaciones, la
competitividad.
Además de proveernos el dinero para comprar lo que
queremos, también esperamos que nos proporcione autoestima, status social,
contactos, ¿no será mucho?
Quizás, está siendo tiempo de INTEGRAR. La dualidad
implica separación y conflicto: es "esto o aquello". Una opción superior es
"esto y aquello": lo mejor de cada extremo, armonizado en pensamiento, palabra
y acción.
El tema es que la cultura en la que nos desarrollamos no
lo hace fácil, porque, justamente, está basada en la lucha y en vencer las
dificultades, no en aceptar y abrazar todo, aprendiendo de cada cosa. Recuerda
todas las veces que te refieres a la vida como si fuera una contienda en la que
debes combatir para ganar lo que deseas... y ahí sales tú, soldado inexperto, a
lucharla.
El lugar adónde más se nota esta ideología es,
indudablemente, el trabajo. Así que, ¿por qué querrías ir a tus actividades con
alegría? Seas conciente o no de este tema, muchas de tus resistencias tienen
que ver con la actitud con que comenzarás tus labores.
Por lo tanto, sería interesante que renueves tus creencias
(heredadas de tus padres, maestros, de la sociedad en general) e incorpores
conceptos que te ayuden a encarar tu trabajo (y tu vida) desde una óptica
distinta. In-corporar: una clave importantísima.
Tú no sólo tienes un cuerpo: eres tu cuerpo. Todo lo que
piensas, sientes y haces pasa por este extraordinario instrumento, que, a la
vez, te expone y te expresa. ¿Cuánto lo escuchas, lo cuidas y lo disfrutas?
Volvemos al inicio... El placer y el contento sólo se sienten a través del
cuerpo.
Cuanta más conciencia tengas de él, más conciente estarás
de tu vida, porque cuerpo y mente son uno y esta relación es la base de tu
existencia. Cuando te dejas controlar por el bombardeo constante de tus
pensamientos (y peor si son ansiosos, negativos, exigentes, perfeccionistas,
culposos), te pierdes de la experiencia real que tu cuerpomente te facilita, ya
que él está en el presente continuo. Por ello, también desperdicias las
infinitas posibilidades que éste te despliega: cuando te dejas llevar por las
cargas del pasado y los temores del futuro, te impides cultivar el aquí y
ahora.
Entonces, ¿cuál es la actitud que te propongo?
- Abraza la vida en lugar de
lucharla.
- Acepta lo que eres y lo que
tienes (que es mucho más de lo que crees).
- Integra los extremos en una
armonía que te haga feliz.
- Escucha y déjate guiar por tu
cuerpomente.
- Vive en el presente.
¿Cómo hacerlo en tu ámbito de trabajo, en donde
probablemente estas nociones parezcan de extraterrestres? Se dice, con acierto,
que "cuando uno cambia, cambia el mundo". Por lo tanto, comienza por ti, por
transformar pequeñas actitudes que, paso a paso, te devuelvan la energía y el
entusiasmo a tu trabajo.
Aquí van algunas:
-
Sé sensible a las sensaciones,
emociones y flujos energéticos (cambios en la respiración, percepciones en el
plexo solar, tensiones, sensaciones de incomodidad o bienestar). Estos son
poderosos mensajes que tu cuerpo te envía para saber lo que necesitas frente a
una situación. Es como un pasaje a la intuición y la espontaneidad del
instante.
-
Aprende a respirar, relajarte y
volver rápidamente a tu cuerpo y tu conciencia del momento, sin dejarte
envolver por temores, pensamientos repetitivos ni estímulos externos.
-
Cuídate y respétate con una
alimentación nutritiva, actividad física, descanso y, sobre todo, dándote
tiempo para el placer, la alegría y el cariño todos los días.
-
Experimenta la
vida como una gran aventura de aprendizaje. A veces, cometerás errores.
Agradécelos como la oportunidad de aprender rápidamente por dónde no ir.
Rectifica y toma otro rumbo.
-
Reasume tu trabajo como
expresión de tu creatividad. ¿Crees que es para los artistas? No, es la base de
la vida. ¿Te has hecho cargo de ella? ¿Has explorado tu potencial? Al hacerlo,
liberarás recursos y aprenderás talentos impensados, que te permitirán crecer y
evolucionar.
- En la medida de lo posible,
transforma la rutina. ¿Qué puedes aportar, cambiar, agregar, para que te
sientas mejor y agregue un plus a tu actividad? Muchas veces, dejas las cosas
como están y, después, aburrido, te quejas de las tareas. Pero, ¿qué le has
puesto de tu creatividad, de ti?
Toma conciencia de que tú eres
YA un ser completo y con pleno poder sobre tu actitud. No importa tu historia o
tus circunstancias sino lo que haces con ellas. Tú siempre tienes la capacidad
de elegir cómo te sientes y cómo resignificas tu persona y tu contexto. No la
desaproveches y elige tomar la vida con fe, confianza, alegría y aceptación.
En síntesis, son demasiadas horas para pasarlo fatal y,
sabiendo que tú creas tu actitud, ¿qué tal si te das la oportunidad de pasarla
de lo mejor, como tú bien te lo mereces?.
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TERRITORIO DE DOLOR
Por Laura Foletto
Un cuerpo duele. Se contractura. La
respiración se ahoga. Las mandíbulas se aprietan. No hay alivio. La mente
repite interminablemente los mismos ruegos y amenazas entremezclados de
siempre, hasta que se cansa y sólo grita "¡Basta, basta!". El corazón se
retuerce atravesado por emociones que no puede expresar. Duele...
¿Cómo abordar una problemática tan compleja como el dolor? No
existe una única visión. Pretender que una disciplina, teoría o técnica dará la
respuesta ya no es posible. No es un dolor que se instala, es una persona que
sufre.
Durante siglos, se definió al dolor como una sensación
provocada por un estímulo. Una percepción objetiva molesta, generada por un
daño. Las últimas investigaciones han acercado la noción de que es una vivencia
emocional, a veces con una causa física. La Asociación Internacional para el
Estudio del Dolor lo definió como "una experiencia sensorial y emocional
desagradable, asociada o no con daño real o potencial de los tejidos o
descripto en términos de dicho daño". Esto implica que la forma en que sintamos
el dolor es subjetiva, dependerá de los umbrales, estados anímicos, historia
personal.
CUERPO Y DOLOR
La vida de una persona pasa por su cuerpo. Este encarna la
mente, las emociones, el espíritu, además de poseer su propia inteligencia,
producto de millones de años de evolución, con maravillosos resultados por
cierto. No hay individuo separado de su cuerpo vivo y es a través de él que se
expresa y relaciona con el mundo. La respiración disminuida, la movilidad
reducida por contracturas, dolor o enfermedad, las emociones limitadas por
bloqueos personales o sociales obstaculizan la manifestación completa de la
persona. Por ello, cuanto más integralmente se sienta el cuerpo, más plenamente
se participa de la vida.
Sin embargo, en esta sociedad industrial, identificamos al
cuerpo con una máquina, que debe trabajar 24 horas al día eficientemente,
dirigido por la mente, hacia objetivos que la misma cultura le vende. La
actividad creativa y el placer, valores propios de una orientación humanista,
están perdiéndose en favor de la productividad material. Así, el cuerpo se
transforma en un enemigo que hay que acallar con pastillas, drogas o ejercicios
agotadores para que siga rindiendo. El otro cuerpo, el que como un todo refleja
el alma, es una metáfora que sigue en espera de ser comprendida.
¿Cómo se traduce la alegoría del dolor? Generalmente, en
aislamiento. En principio, del propio cuerpo. Su natural movilidad y energía se
restringen, opacando así la vida entera. Se lo vivencia como un territorio de
dolor o de insensibilidad cuando éste se atenúa. El gozo, la diversión se
comienzan a convertir cada vez más en extraños visitantes. Por ello, el doctor
Alexander Lowen, creador de la Bioenergética, afirma que "la sensación
subjetiva de salud es un sentimiento de animación y deleite en el cuerpo, que
aumenta en los momentos de alegría. Al encontrarnos en ese estado, nos sentimos
hermanados con todas las criaturas vivientes y reconocemos nuestra unión con el
mundo. El dolor, por el contrario, nos aísla y separa de los demás".
COMPARTIENDO
Algunas personas, luego de proclamar su padecimiento por
varios años ante familiares, amigos y profesionales, otras siempre en silencio,
todas, se sienten incomprendidas, desesperanzadas, hartas de hartar a los demás
con sus quejas y terminan aislándose, creyendo que son "raras", que nadie más
sufre como ellas. Aquí es cuando encontrar un profesional especializado o un
grupo en que se trate su problemática es crucial, transformador.
Una actitud común que se observa es tratar al dolor como
un enemigo contra el cual luchar, sólo para sentirse derrotado en cada intento.
Por ello, es necesario aprender a retomar el control del dolor, a través de
respiración, relajación, masajes y movimientos simples que descontracturen, ya
que el dolor contrae. Y, sobre todo, generar una actitud de "escucha", de
aceptación y aprendizaje en el proceso.
El dolor puede ser, aunque cueste reconocerlo al
principio, un maestro, un guía hacia la comprensión de aspectos negados o
inexplorados de cada uno. Hugo Mujica dice que "el dolor es generalmente la
pérdida de aquello que ya no somos. Pero, como apertura a la posibilidad de ser
aquello otro que no somos y necesita abrirse espacio en nosotros. El dolor
tiene una capacidad y una función: el dolor ahonda y el amor expande". A veces,
hay un regodeo en el sufrimiento otras un desconocimiento de otras
posibilidades, pero generalmente existe un estancamiento que paraliza en una
ciénaga oscura y densa. Es necesario liberar lo que produce dolor y abrirse a
lo nuevo, confiando en los propios recursos y en la vida.
No se debe olvidar que el dolor fue (y es) considerado por
muchos un castigo divino. Esta es otra actitud fácil de detectar. Una pauta
cultural la avala. Adán y Eva fueron arrojados del paraíso y condenados al
dolor, luego de probar la fruta prohibida. ¿Un precio por ser humanos, capaces
de conciencia, un castigo por saber? No debiera ser así. Quizás sea hora de
aceptar el dolor como una alarma y aprender a vivir de otras maneras menos
penosas y más creativas. Citando nuevamente a Hugo Mujica: "la vida como
celebración de la vida, en su gratuidad y no en su funcionalidad".
Se han recorrido aspectos físicos, emocionales, mentales y
culturales, haciendo hincapié en la importancia de involucrar a todos en su
tratamiento, con base en lo corporal como soporte. Pero, como toda experiencia
humana no se agota en explicaciones lineales o multicausales. Y quizás ni
siquiera sea importante buscarlas. ¿Cómo te duele? ¿Tiene forma? ¿Se mueve o
está fijo? ¿Cómo aparece, se extiende, desaparece? ¿Se conecta con otra parte
del cuerpo? ¿Qué lo hace surgir? ¿Qué voz tiene? ¿Qué te quiere decir?
Escucha....
Un cuerpo se relaja. Respira rítmicamente desde el
vientre. Afloja las mandíbulas. El corazón y la mente se aquietan y comunican.
Algo se revela. Un dolor se atenúa.
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¿CÓMO LOGRARLO?
Por Laura Foletto
“¿Cómo estás? En la lucha...” “Cuanto más armas tenga, mejor puedo defenderme frente a los problemas.” ¿Cuántas veces dices estas palabras, sin comprender que te influencian a tomar la vida como una batalla, con ganadores y perdedores? ¿Cuántas veces te dicen que tienes que combatir el estrés... y tú sigues peleándola? Vives nervioso, respirando ansiosamente, contracturado o deprimido. ¿No será que ese no es el camino?.
Las circunstancias se presentan difíciles, pero también prometedoras. Si, como dicen los orientales, crisis es “peligro + oportunidad”, tienes el peligro de desbarrancarte en actitudes conocidas de pesimismo, derrotismo, escapismo y profecías apocalípticas o tienes la oportunidad de edificar algo nuevo, estimulante, vivificante y solidario.
Tomar la vida como una lucha es el resultado de haberte perdido en medio de los deseos impuestos por una sociedad consumista, que “progresa” sobre-explotando recursos naturales... y humanos. El sentido de la vida parece ser: “Nacemos, compramos y morimos”. La ignorancia de tu verdadero Ser hace que no veas una realidad que está ahí todo el tiempo: la Vida es misteriosa, infinita, magnífica, fecunda, puro potencial en espera de que creas que es posible que crees el más alto concepto de ti mismo. Creer y crear no son sólo verbos con conjugaciones parecidas, son las raíces de lo manifestado.
Si Dios es el Gran Creador y te hizo a su imagen y semejanza, esto quiere decir que tú eres el co-creador de tu vida. El sufrimiento y el dolor son consecuencias de resistirte a la transformación que tu alma anhela y te invita a realizar. Tu genuina naturaleza, si dejas de escapar de ella, es sorprendentemente maravillosa. Por supuesto, darte cuenta de esta realidad implica valor, constancia y ánimo. Pero, puedes estar seguro de que el mundo cambia cuando tú cambias tu actitud... y entonces todo es posible.
Charlene Spretnak resumió perfectamente que “el universo se ofrece a sí mismo una gama inimaginable de posibilidades y un intrincado juego de tendencias, a partir de las cuales diseña su historia en continua realización. Una historia sagrada, no ya de determinismos, sino de creatividades, fascinaciones, relaciones y compromisos, emergiendo y muriendo en el lapso de un microsegundo o en prolongados períodos de billones de años. Nosotros, manifestaciones autorreflexivas del universo, tenemos la capacidad de realzar las condiciones de diferenciación, subjetividad y comunión en la comunidad de la Tierra”.
¿Cómo lograrlo? A través de distintos soportes, que se interrelacionan sinérgicamente:
- Conectándote con los procesos y enriquecedoras posibilidades corporales, por medio de la respiración, la percepción de lo interno y lo externo, la actitud, el movimiento.
Objetivo: Recuperar la capacidad de auto-curación (algunas técnicas: Eutonía, Feldenkrais, Senso-percepción).
- Eliminando las contracturas, dolores y corazas.
Objetivo: Restituir el libre flujo de energía (Relajación, Masajes, Canalización de Energía).
- Liberando antiguas tristezas, iras, miedos. Transformando la energía emocional en amor en acción. Registrando lo que sientes y aprendiendo a expresarlo sin culpas, vergüenzas ni críticas.
Objetivo: Vivir el momento presente con amor y aceptación (Bioenergética, Gestalt).
- Tomando contacto con los verdaderos deseos y necesidades e implementando su concreción.
Objetivo: Desplegar tus recursos y potencialidades (Proyecto Vital).
- Enriqueciendo las relaciones (personales, laborales, sociales) al comprender el verdadero entramado existencial.
Objetivo: Ampliar el mundo interno para mejorar el mundo externo (Acompañamiento terapéutico).
- Despertando y ejercitando la creatividad innata en todos, mediante los diferentes recursos a su disposición.
Objetivo: Responder con espontaneidad a cada situación (escritura, dibujo, expresión corporal, apertura a situaciones y actitudes nuevas).
- Recuperando la fe y la confianza en ti mismo y en la Vida, comprendiendo que cada circunstancia, cada encuentro es una oportunidad de evolución y de creación.
Objetivo: Ser y actuar desde la Esencia (Principios Universales, Meditación).
Permítete ABRAZAR LA VIDA con su maravillosa abundancia de amor, inteligencia, serenidad y energía, lo que inevitablemente te conducirá a una mejor relación contigo, tu familia, tu entorno, tu país, la Tierra. Todos podemos, todos lo merecemos. Tu herencia humana es la evolución hacia estados cada vez mayores de amor, libertad y paz. ¡Reclámala!
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